Estirar el corazón

Me enamoro de los ritmos que yacen bajo la superficie de la vida.

Tan diversos son esos colores que no caben en mi vista.

Dentro de mí, el corazón se estira, se estira, para abarcar todo y

asegurarse de que pueda bailar en círculos infinitos.

Sat Dharm Singh Khalsa

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interludio nocturno

En estos momentos… resuena en mí la canción Dust in the Wind (Polvo en el viento) de Kansas. Una y otra vez, con un eco tan verdadero. Y en mi mente se quedan las imágenes y los recuerdos, y en mi alma se atesora ese sentimiento. Y todo lo demás se lo lleva el viento, junto con el polvo de esas tierras áridas.

Silencio.

La vaca hambrienta

¡Gracias Prabhu por recordarme la chistosísima historia de Mukhande y la vaca hambrienta! Jajajaja. Todavía sigo riéndome por eso. Ha sido la anécdota más divertida que jamás haya escuchado. Y, definitivamente, me hizo más ligeros aquellos días de Tantra.

Trataré de reproducir la historia de mi querida amiga Mukhande, pero advierto que no es lo mismo que escucharlo de ella misma y estar imaginando al mismo tiempo toda la escena. La historia en sí puede ser muy simple, corta y boba. Resulta que en la India, la amiga Mukhande caminaba feliz por las praderas (¿o calles?) y, de repente, una vaca, aparentemente amistosa, comenzó a acercarse a ella. En eso… ¡cghuac!, que la amiga Mukhande siente una mordidota en la cintura. Mukhande se friqueó toda, no lo podía creer, una vaca la acababa de morder. Sus pensamientos: “¡¿Cómo?!, me acaba de morder esta vaca, ¡oh Dios!, ¡wahe guru!, ¿todavía tengo carne allí?”. Volteó hacia su cintura para ver si todavía tenía esa parte del cuerpo o si no estaba colgando algún pedazo de piel, pero creo que lo único que le hizo fue una marca. Y tan tan. La historia acaba ahí. Fue uno de los momentos terroríficos de la Mukhande en India. Su karma con las vacas.

Bien, tengo que regresar a trabajar. Este fue solo un descanso breve.

¡Ah! Quería quedarme todavía un poco más en Española. ¡Ah! Ok, release, let go. Ciao. Hasta la próxima. Siempre en el corazón. Buena digresión. Fin.

De regreso

Hace dos días llegué de la tierra bendita de Española, después de terminar otra celebración más del Solsticio de Verano. Desafortunadamente, este año no tengo nada de fotografías. Todavía no puedo comprar una cámara nueva, luego de que el año pasado me robaron en Española la que tenía. La experiencia de vivir el Solsticio sin estar tomando fotografías le aportó una sensación diferente a todo el acontecimiento. Y, como nota aparte, este fue el Solsticio más efímero que haya experimentado. Parece como si todo lo hubiera experimentado en un pestañeo.

Cada año, mi alma añora reencontrarse en las montañas áridas donde celebramos el Solsticio de Verano. Las montañas Jemez en Nuevo México. No voy a tratar de poner en palabras todas las experiencias que uno puede tener allí porque ello sería un intento fútil. Es algo que solo el lenguaje del alma perpetua puede entender completamente. Tantos karmas se encuentran y se deshacen, tantos desafíos, tantas bendiciones y milagros, tantos sueños y la realidad punzante, todo se reúne en esas tierras de viento y polvo. Y todas las almas que en su destino esté escrito girarán sus vidas alrededor de ese tiempo y espacio infinitos.

Personalmente, estoy procesando diversas cosas muy profundas y unas un poco dolorosas, y aunque todavía hay cosas que mi conciencia no ha podido comprender, el panorama de lo que tengo que hacer y de cómo tengo que responder está claro y firme. Más adelante compartiré más experiencias y unos que otros sucesos “paranormales” de las dos semanas que estuve en Española.

Hablando de otros regresos, quiero explicar la razón por la cual no he actualizado este blog en demasiado tiempo. Para las personas que me conocen, sabrán que escribir es una de las actividades que disfruto hacer y raramente me canso de ello. El hecho de que no haya escrito nada por aquí en los últimos meses no tiene que ver ni con cansancio ni hartazgo ni por desidia. La razón real es una exagerada falta de tiempo. Durante abril y mayo estuve ocupado a morir (casi literalmente). Estuve trabajando en frente de mi computadora, leyendo, releyendo, escribiendo y corrigiendo de 18 a 20 horas al día. En esas semanas, lo menos que dejé de hacer —créanme— fue escribir.

Ahora que regreso de un viaje interno y externo, espero poder retomar esta bitácora para vaciar lo que mi alma tenga que expresar y para compartir un poco más este caminar continuo a través del sendero del espíritu.

Pax, shalom, namaste, sat nam.

Jai Tegang

[Llé Tegán]

Esta Divina Fuerza que por mí es venerada,
es la destructora de toda esclavitud, la Espada.

La victoria en el campo de batalla de la vida se gana
cuando uno logra aniquilar a los enemigos internos.

Como la Luz Divina con su fulgor resplandeciente,
Ella es invencible, el Poder Supremo Omnipotente.

Más brillante que cualquier Sol o cualquier estrella,
Ella ilumina el universo, cerca y a lo lejos.

Dadora de paz para todas las épocas,
Ella otorga Su gozo a santos y a sabios.

Extinguiendo las impurezas kármicas,
uno queda libre de los deseos de los sentidos.

La Espada es la fuente de toda creación y defensa.
Yo canto Su gloria y me refugio en su fuerza.

Bachitar Natak
Guru Gobind Singh

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The Cosmic Drama (Bichitra Natak), Siri Guru Gobind Singh. Translation by Swami Rama, Himalayan Publishers, 1989
T. por Sat Dharm Singh Khalsa

Escribiendo el encuentro diario con el Dharma

Este fin de semana me agradó saber que dos personas en el Dharma, a quienes considero que tienen una gran influencia en mí, escriben blogs. Ellas son Snatam Kaur y Ek Ong Kaar Kaur Khalsa.*

Ek Ong Kaar Khalsa era una mujer que vestía de negro, vivía en unión libre con su pareja y recorría los escenarios y lugares en boga que otros miembros de la generación X recorrían hace algunos años atrás. Todo esto hasta cuando el Siri Singh Sahib (Yogi Bhajan) le pidió mudarse a Española para trabajar en mercadotecnia y su vida giró de pies a cabeza (¿les suena familar a algunos?). Su residencia en Española la inmergió de lleno en la práctica espiritual de Sikh Dharma, y unos pocos años después se encontraba traduciendo el Japji Sahib con la asistencia personal del Siri Singh Sahib. Ahora, aproximadamente un año y medio después del fallecimiento de Yogi Bhajan, ella despeja el camino que le queda por delante en Random Calligraphy.

Snatam Kaur, la voz divina del Naad Yoga y promotora de la paz, escribe las Notas del Camino (Notes from the Road), título que, por cierto, se parece al título de una de mis categorías. En ellas, relata las anécdotas y experiencias, a veces imperfectas, que ocurren durante su continua misión para promover la paz entre todos los seres a través de su música. Snatam Kaur, desde hace ya algún tiempo, ha estado recorriendo diversas partes de Norteamérica y el mundo con su aclamado Celebrate Peace Tour. Y para todos los latinoamercianos, ella promete que estará celebrando la paz en tierras hispanas en el 2007. Lo cual es una excelente noticia, y estoy seguro que muchos contarán los días para que eso suceda.

Snatam Kaur es una dadora de tranquilidad, inspiración y fuerza espiritual. Su gran recurso y pasión es la música, que ella utiliza para unir a todas las personas sin importar cuál sea su diversidad particular. En especial, ella también se ha concentrado en el trabajo con los niños. Y en los talleres de canto que realiza con ellos, se nota que es algo que ella realmente disfruta. Personalmente, yo no conocía ni había escuchado nada acerca de Snatam Kaur; sino hasta cuando viví en Vancouver, donde una amiga mía, Nirinjan Kaur, me presentó su música y me inyectó su adoración por los sonidos de este ángel. Fue también por Nirinjan que tuve la oportunidad de conocerla de manera más personal, pues Snatam ha sido una amiga muy cercana de la familia de Nirinjan y, frecuentemente, visita la hermosa ciudad canadiense. Snatam Kaur, a pesar de toda la fama y éxito que ha logrado a nivel mundial, es una mujer muy sencilla e, incluso, tímida. Pero esto no le impide extenderse hacia todos los seres que la escuchan y que se aproximan a ella para aprender, recibir algun abrazo o ánimo. Una vez en el escenario, puedes sentir la gran magintud de toda la fuerza que tiene esta pequeña mujer. Yo la veo como una verdadera amiga universal, de hecho, eso es lo que su nombre significa.

Me da gusto que estas dos grandes almas se unan al relato del encuentro cotidiano con el Dharma, cada quien en sus respectivos ambientes y circunstancias. Estoy seguro que muchos que caminamos el mismo sendero -y por esto no quiero decir solamente Sikh Dharma, sino el Dharma Universal que va más allá de tradiciones espirituales- encontrarán estos blogs muy interesantes y les servirán, como a mí, como voces familiares que nos traducen las satisfacciones y los desafíos a los que les hacemos frente en cada paso del camino.

 

*Los enlaces a sus blogs los puedes ver en la parte adyacente que dice Puentes Comunitarios.