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Noche de amigos

Estoy un poco desvelado. Ayer llegué a mi casa a la 1 de la madrugada y, por más que hubiera querido dormir el día de hoy un poquito más, no me fue posible debido a mis responsabilidades como chofer que tengo cumplir estas dos semanas. Tengo que dejar a las 6:40 AM tanto a mi mamá en su trabajo, como a mi hermano en su escuela.

No suelo desvelarme. Pero el día de ayer lo meritaba de buena manera. Como a las 5 y media de la tarde recibí una llamada de mi amiga Leslie en la que me avisaba la tan esperada noticia: nuestra amiga Paulina y su hermano Carlos habían pisado ya tierras toluqueñas. Me dijo que Pau quería vernos ese mismo día, así que nos pusimos de acuerdo para reunirnos en un lugar de Metepec a las 8 de la noche.

El lugar que primeramente habíamos elegido estaba cerrado. Casi todo Metepec estaba cerrado por ser lunes. Esto nos angustió un poco, pero pudimos encontrar abierto un lugar llamado “La Tlanchana”. Es bastante conocido por esos rumbos. Total que entramos y nos sorprendió ver allí a un ex-compañero de la prepa que yo no había visto desde la graduación. Es padre poder ver a antiguas personas con las que compartiste cielo e infierno casi los 365 días del año, especialmente, si fuiste a una escuela de régimen autoritario tipo británico como a la que nosotros asistimos. Es grato vernos vivos después de todo eso. En fin, la vida continúa. Continue reading

La descripción del poeta

bachitar natak c.7

Capítulo Siete de Bachitar Natak, composición de Guru Gobind Singh. (T. propia)

El olor del olvido

O Dios, acabo de quemar un pozillo de mi madre. Y está furiosa. La visibilidad de la cocina es nula con todo el humo que se creó. Fueron sólo hace veinticinco minutos que puse a calentar mi chai que ella tan amorosamente me había comprado. Según yo, regresaría de cinco a diez minutos para apagar la flama y disfrutar de mi bebida favorita mientras navegaba por el ciber mundo. El alzhaimer esta vez estuvo fuerte. Sólo me subí al cuarto de la computadora, coloqué mi derriére en el asiento de piel con ruedas, fijé mi mente en el universo cibernético y me extravié para siempre.

Esperen un segundo. Ni siquiera sé si sí fueron sólo 25 minutos. Tal vez fue más. Oh my! ¿Qué fue lo que me hizo desconectarme de manera tan drástica? A ver repasemos: Estaba disfrutando el blog de Veerle, seguía aprendiendo algunas cuantas cosillas de CSS, examinaba los tags más recientes en mi cuenta de del.icio.us y escribía unos mails que tenía pendientes.

Acabo de ir con mi madre para darle unos abrazos juguetones y calmarle el enojo. No sé que fue lo que le molestó más: que casi no me haya tomado el chai y lo haya echado a perder o que su bonito pozillo haya quedado como caramelo vulcanizado. O bien, que haya matado a los dos pájaros de un solo tiro.

Tengo que irme y rociar un poco de aromatizante por toda la casa. Ese olor me está asfixiando. Mea culpa.

El valor del tiempo

Los primeros cuatro días de este mes ya están en los recuerdos. Otro año ha iniciado; nuevos ciclos, ritos, propósitos y esfuerzos. Ayer platicaba con una amiga acerca de lo que realmente era importante con el paso del tiempo. Todos nosotros vemos minutos desvanecerse, sin darnos cuenta. Con esos minutos, se van momentos agradables con personas queridas, se van lágrimas, amigos, familiares, mascotas, alimentos, prácticamente ni el aire lo retenemos.

En la reflexión del tiempo, viene la reflexión de nuestra vida. ¿Esto que estoy haciendo, ahorita, valdrá lo suficiente para ese último momento, para mi último aliento? Comienzas a priorizar tus acciones, pues te das cuenta que cada vez tienes menos tiempo para poder “hacerlo bien”. En el fondo de nuestra alma, queremos sentirnos vivos y saber que el momento valió la pena. Ahora, la vida te enseña que la mayoría de las veces tienes que dejar tu propio ser a un lado para que otra persona pueda sentir eso. ¿Cómo puedes crear un momento significativo para otro ser humano?

Nuestra existencia toma sentido cuando podemos servir a alguien más. Y ese servicio no tiene que ser muy notable. Un simple beso de entendimiento y compasión en la frente de tu abuela hará el trabajo. Es el calor de tu ser, es tu aliento lo que le estás ofreciendo a alguien más. Esto es lo que cuenta.

Si estás leyendo esto y conoces a una persona a la que te gustaría hablarle, pero no puedes por algún error anterior, miedo, expectativa, prejuicio, etc., olvídate de eso y sólo hazlo. Encuentra a esa persona a la luz de tu humanidad. La mente es lo único que te está impidiendo disfrutar la frescura de la vida. Retoma tu inocencia y atrévete a alcanzar esa cualidad que nos convierte en humanos. No puedes pasar tus minutos preguntándote siempre “qué pasará”. Se te va ir la existencia sin que hayas podido descubrirlo.

Todos recorreremos el velo del tiempo sin privilegio alguno. En este sentido, las tres casas y los BMW nos servirán sólo para “pasar el tiempo”. Mas la verdadera satisfacción la encontraremos en lo que podamos cavar en el interior y, de allí, dar hacia fuera. Nunca es tarde para perdonar, conocer la suavidad del tacto de algún ser querido o escribirle una carta a alguien ajeno que lo necesite. Estas son pequeñas cosas que le pueden ayudar grandemente a otros, y es mi experiencia, que te van ayudar a ti demasiado.

Que puedas disfrutar tu aliento en cada paso que des. Y que lo puedas compartir con la efímera belleza de tu alrededor. Feliz 2006

El camino real de doble filo

khanda wallpaper

Este es un wallpaper que diseñé hace poco durante una meditación. En el centro puedes ver un khanda o el símbolo que representa el camino de un sikh. Dos espadas encontradas al inicio con otra espada de doble filo que atraviesa un aro por el centro. A este símbolo también se le llama Adi Shakti y refleja nuestro poder creativo prístino. El aro o chakra simboliza la continuidad perpetua e indefinida del Universo, así como la unión de la humanidad. Las dos espadas o kirpans exteriores representan los poderes sobre la tierra: Miri, el poder político y temporal; y Piri, el poder espiritual. Y por último, se encuentra la espada del centro, el sendero recto de doble filo que tenemos que caminar para mantenernos en la rectitud. De gran significado para aquellos que sostienen un compromiso con una tradición espiritual.

Puedes bajar el wallpaper completo de Sikhnet, allí también podrás encontrar otros tapices de escritorio relacionados. You can download the wallpaper from Sikhnet, there you’ll be able to find other related wallpapers.