Entre accidentes y juzgados

Los accidentes suceden. Y yo estoy aprendiendo a no castigarme por ellos ni castigar a otros. Realmente, la mayoría de las veces soy yo quien carga con la culpa en la conciencia cuando ocurre algo “equivocado” en los comandos de la computadora Cósmica.

Anteriormente, creía que debía cumplir cada tarea que se me asignaba a la perfección. Me esforzaba hasta el último aliento para que no tuviera ningún error en lo que fuera que hiciera. Esto, claro, me ocasionó años de elogio y consentimiento por parte de profesores, padres, tíos, amigos, y un poco de envidia por parte de unos otros. Con el paso del tiempo, y por medio de fuertes lecciones, me dí cuenta que no era perfecto y que, en ocasiones, le fallaba bien lindo. A veces, por propia desidia, otras por mera ignorancia, y algunas otras porque de plano no ponía atención.

Mas el hábito de ser-todo-perfecto quedó por allí, en algún lugar de mi persona. Y cada vez que algo salía mal, me laceraba de manera desproporcionada o sentía que el mundo entero se venía encima de mí. Ver mis errores se volvió más duro.

Hasta hace poco tiempo, me he dado cuenta que no todo debe salir bien o perfecto. He aceptado que los accidentes suceden y, a veces, por una razón más allá de nuestra propia visión. A fin de cuentas, yo no estoy al control de esa gran computadora Cósmica. Quien sabe si el accidente que tuve hoy tenía fines o causas kármicas. No creo que nada sea coincidencia. El universo traza nuestros caminos por debajo de nuestros pies antes de que nuestros ojos los vean.

Y esto se aplica aun si uno no cree en el destino. Pues el destino se entreteje con la Voluntad Divina y el libre albedrío humano. De hecho, la voluntad del hombre desempeña un gran papel. Mas esto lo veré en otra ocasión.

¿Qué está equivocado y qué está bien? ¿Acaso lo puedo juzgar yo? ¿Lo podrá juzgar el vecino? En la historia de la humanidad, se han desatado guerras para preservar el dharma, la justicia y la rectitud de los pueblos. Miles murieron. Sin embargo, la causa era justa. Pero para Hitler, su causa también era justa, una raza superior que acabara con el humano débil. ¡Uychh! La línea es bastante delgada. No pretendo en estos momentos definir una postura. Mi único punto ahora es ¿tenemos la capacidad para establecer quién es el villano y quién el héroe, quién es inferior y quién casi Dios?

Y bueno, supongamos que el individuo es culpable. ¿Qué hacemos? Lo metemos inmediatamente a la cárcel. (Ok mexicanos, esto a veces sucede.) Aislamos al individuo de la sociedad y se le deja rezagado como una causa perdida o una bacteria infecciosa. No vaya ser que nos contagie. En lugar de tratar a la bacteria, de examinarla y ver si se pueden lograr anticuerpos a partir de ella, se le deja incubada. Estigmatizada.

¿Podremos llegar algún día a mirar los dos espejos del carro al mismo tiempo? Tal vez sí, con la visión neutral de la conciencia que nos permita un entendimiento sin prejuicios, juicios o egoísmos. ¿Será posible que hombres y mujeres ayuden a otros iguales, pero con antecedentes penales, a ser mejores humanos sin dejarlos en la estigmatización del villano, y a su vez, que los primeros se dejen servir de los segundos? Es posible, puesto que cada individuo tiene el potencial de renovarse cada día, cada una de sus células se renuevan constantemente. Sólo es necesario reconocerlo en nosotros y entre nosotros. Podemos comprender que sólo nos estamos viendo en el espejo de enfrente. Y que si queremos que la imagen esté más clara, lo único que hace falta es limpiarlo un poco más. Te verás mejor y el espejo estará reluciendo.

El fin del camino a la perfección está todavía a muchas millas de nosotros. Pero podemos estar seguros que lo estamos recorriendo. Todos. Ha habido accidentes; algunos carros que no viste, otros que no te vieron o baches demasiado agravados. Sin embargo, ningún sendero ha probado estar impecable. Es el camino a la perfección, no el camino perfecto. Y tenemos que disfrutarlo, con cada cambio de paisaje.

No comments yet

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: